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Ripples never come back

A young woman, partially submerged in a pond, caresses the smooth surface of water producing subtle waves around. A bright light reflects on her figure, emphasizing a feeling of freshness and vitality, instantly transmitted in the photograph. However, the woman's face remains veiled by the branches in the foreground. It is no coincidence that the two green stems form a cross through its intersection, as if denying something, precisely masking out delicately the beauty of her body.

 

“Ripples never come back” becomes the metaphor for beauty and its transience. Like the lyrics from Genesis’ song, here ripples 

alude to the unrecoverable passage of time. What starts out strong and beautiful, gradually loses its purity to become part of the ordinary. This series, full of symbolism and intuition, also draws attention to life itself. "Live the moment!" cries out, making you think about precious moments that never come back. They’ve gone to the other side…

Las ondas nunca volverán

Una mujer joven, parcialmente sumergida en un estanque, acaricia la superficie fluida provocando sutiles ondas a su alrededor. Una luz intensa se refleja en su figura, acentuando la sensación de frescura y vitalidad que la fotografía transmite al instante. Sin embargo, el rostro de la mujer permanece velado por las ramas que se interponen en el primer plano de nuestra visión. No es casual que los dos vástagos verdes formen una cruz mediante su intersección, como si estuvieran negando algo. Es precisamente la belleza de la figura femenina aquello que encubren con delicadeza.

 

"Las ondas nunca volverán" se convierte en una metáfora sobre la belleza y su fugacidad. Al igual que en la letra de la canción de Génesis, las ondas aluden al paso irrecuperable del tiempo. Lo que comienza siendo fuerte y hermoso, pierde paulatinamente su pureza para pasar a formar parte de lo ordinario. Esta serie, llena de simbolismos e intuiciones, llama también la atención sobre la vida misma. "¡Vive el momento!", parece clamar, haciendo una reflexión acerca de los preciosos instantes que nunca volverán. Se han ido a otro lado ...

© 2018 Miguel Soler-Roig