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The forge of Venus

 

Venus, the Roman goddess of love, beauty and fertility, comes from Greek myths and its equivalent is Aphrodite. With a lively temperament and a restless heart, she has the power to turn immortal people in love , and it is also said that wherever she goes, plants flourish and grow. Famous for her radiant sensuality, her perfect features and irresistible sweet smile, all the gods competed for her love and longed to marry her, but Jupiter ordered that she should marry the Olympian smith, Vulcan, a lame and ungraceful god. Venus was unfaithful to various lovers until Apollo revealed her adventure with Mars and the lovers were embarrassed before the crowd. The goddess, scorned and ridiculed, will soon come to Apolo making him fall madly in love with Leucotoe, a mortal princess to whom he could not have access.

 

In the series The Forge of Venus, Miguel Soler-Roig gives prominence to the beauty and attributes of the revered goddess, but also to her impetuous nature. Venus is powerful and confident, looking defiant from within her own forge: an element that not only refers to the fury and internal heat of Venus, but to its extreme sensuality, so hot that it burned everyone who she approached. The strength and vigor of the goddess is palpable in the image of the wheel, charged with symbolism. On the one hand, circularity is a spontaneous manifestation of the entire cosmos; it alludes to movement and repetition, to the cyclical. In this case, she has the power to spin it at her whim, she will soon be acclaimed and loved again. At the same time, the schematic figure of the wheel has been associated with the sun by numerous cultures and, in fact, even today is the astrological symbol of that star. Pulling the wheel and having its control refers to his revenge against Apollo.

 

His naked body in the photographs represents beauty in its purest form and its balanced forms allude to classical sculpture. Roman art interpreted the canons of Greek sculpture, adopting for itself ideas such as idealized naturalism, the search for beauty, proportion, harmony and symmetry, qualities present in the photographs.

 

La fragua de Venus

Venus, la diosa romana del amor, la belleza y la fertilidad, proviene de los mitos griegos y su equivalente es Afrodita. De vivo temperamento y corazón inquieto, tiene el poder de convertir en inmortales a las personas enamoradas, y también se dice que por donde pasa florecen y crecen las plantas. Famosa por su radiante sensualidad, sus rasgos perfectos y una dulce sonrisa irresistible, todos los dioses competían por su amor y ansiaban desposarla, pero Júpiter ordenó que se debía casar con el herrero del Olimpo, Vulcano, dios cojo y poco agraciado. Venus le fue infiel con diversos amantes hasta que Apolo desveló su aventura con Marte y los amantes fueron avergonzados ante la multitud. La diosa despechada y ridiculizada no tardará en vénganse de Apolo haciendo que se enamorase perdidamente de Leucotoe, una princesa mortal a la cual no podía tener acceso

 

En la serie La Fragua de Venus, Miguel Soler-Roig otorga el protagonismo a la belleza y atributos de la venerada diosa, pero también a su carácter impetuoso. Venus se representa poderosa y segura de sí misma, mirando desafiante desde el interior de su propia fragua: un elemento que no solo hace referencia a la furia y calor interno de Venus, sino a su extrema sensualidad, tan ardiente que quemaba a todo aquel que se acercaba. La fuerza y la vigorosidad de la diosa se hace palpable en la imagen de la rueda, cargada de simbolismo. Por un lado, la circularidad es una manifestación espontánea de todo el cosmos; alude al movimiento y a la repetición, a lo cíclico. En este caso, ella tiene el poder de hacerla girar a su antojo, pronto volverá a ser aclamada y querida. Al mismo tiempo, la figura esquemática de la rueda en el plano ha sido asociada al sol por numerosos pueblos y de hecho aún hoy es el símbolo astrológico de ese astro. Tirar de la rueda y ostentar su control hace referencia a su revancha frente a Apolo.

 

Su cuerpo desnudo en las fotografías representa la belleza en estado más puro y sus formas equilibradas aluden a la escultura clásica. El arte romano interpretaba los cánones de la escultura griega, adoptando para sí ideas como el naturalismo idealizado, la búsqueda de la belleza, la proporción, la armonía y la simetría, cualidades presentes en las imágenes.

© 2018 Miguel Soler-Roig